Saturday, November 22, 2008
Monday, November 17, 2008
Brindis Por El Mar
Avelino
(Poema y poeta reconocidos
en el portal Mundo Poesi)
Dejó la sal
patrimonio del océano
fue nube y luego nieve
sobre las altas cumbres
para descender gota por gota
un verano de torrentes tumultuosos
y ser después sangre de viñas
o mejor aún, savia húmeda
savia y agua, agua y savia
inflamando las perlas del racimo.
Y ahora en esta copa,
con el auspicio del sol y del trabajo,
trocada ya
su cristalina indumentaria
en este líquido rojo
que resume los colores
de la noche y el rubí.
Es fuerza y es vida
es alegría que acompaña el alimento
hermanando el espíritu y la carne
para dejar establecidos nuevamente
el valor de la amistad o el parentesco
celebrar los hechos de la historia,
la fundación, el nacimiento
o cualquier aniversario
de cosas memorables.
Y hoy propongo
que lo hagamos
sólo por el vino.
porque su origen, su comienzo
fue en las aguas turbulentas,
los océanos.
Este trago, este gesto
entre todos compartido,
que este brindis sea,
sólo por el mar, sólo por el mar.
Este poema ha sido musicalizado por el tenor Ruperto Martinez
del teatro Colón.
Avelino
Avelino
(Poema y poeta reconocidos
en el portal Mundo Poesi)
Dejó la sal
patrimonio del océano
fue nube y luego nieve
sobre las altas cumbres
para descender gota por gota
un verano de torrentes tumultuosos
y ser después sangre de viñas
o mejor aún, savia húmeda
savia y agua, agua y savia
inflamando las perlas del racimo.
Y ahora en esta copa,
con el auspicio del sol y del trabajo,
trocada ya
su cristalina indumentaria
en este líquido rojo
que resume los colores
de la noche y el rubí.
Es fuerza y es vida
es alegría que acompaña el alimento
hermanando el espíritu y la carne
para dejar establecidos nuevamente
el valor de la amistad o el parentesco
celebrar los hechos de la historia,
la fundación, el nacimiento
o cualquier aniversario
de cosas memorables.
Y hoy propongo
que lo hagamos
sólo por el vino.
porque su origen, su comienzo
fue en las aguas turbulentas,
los océanos.
Este trago, este gesto
entre todos compartido,
que este brindis sea,
sólo por el mar, sólo por el mar.
Este poema ha sido musicalizado por el tenor Ruperto Martinez
del teatro Colón.
Avelino
Polos magnéticos
Paula Varela
Autora del libro
"Haciendo círculos con un dedo", Ediciones Baobab
es un día espiral
con tendencia a elevarse /
quizás es muy tarde
así todo se vuelve macizo /
herrumbroso / como mercurio
y no rebotan los sonidos
contra nuestros cuerpos metálicos
pero los polos se magnetizan /
se atraen / se repelen / se electrifican
y hay un llamado que emerge
desde el fondo de las sinrazones:
un discurso disonante en tu boca
que sólo oyen mis tímpanos
hay algo que me imanta a tus huesos /
que no tiene apelativo ni acepción comprensible
pero que me sugestiona / me anestesia
que me descubre sonámbula /
casi ciega / absolutamente encandilada.
http://mundosentidos.blogspot.com/
Saturday, November 15, 2008

RESURRECCIONES
Si alguna vez vivo otra vez
será de la misma manera
porque se puede repetir
mi nacimiento equivocado.
y salir con otra corteza
cantando la misma tonada.
Y por eso, por si sucede,
si por un destino indosránico
me veo obligado a nacer,
no quiero ser un elefante,
ni un camello desvencijado,
sino un modesto langostino,
una gota roja del mar.
Quiero hacer en el agua amarga
las mismas equivocaciones:
ser sacudido por la ola
como ya lo fui por el tiempo
y ser devorado por fin
por dentaduras del abismo,
así como fue mi experiencia
de negros dientes literarios.
Pasear con antenas de cobre
en las antarticas arenas
del litoral que amé y viví,
deslizar un escalofrío
entre las algas asustadas,
sobrevivir bajo los peces
escondiendo el caparazón
de mi complicada estructura,
así es como sobreviví
a las tristezas de la tierra.
--------------------------------------------------------------------------------
Parral.
(Gustavo Cavicchia)
PARRAL.
Tú me conoces,
parral de torcidos brazos sobre la dolida viga del aire.
Eres viejo como la casa,
duerme tu aliento de sombras
un quebrado brillo de siestas;
en la pradera de baldosas amarillas
el surtidor gotea su reloj de patio
con el rítmico latido de tus ramas.
¿Dónde estará tu corazón de lentas aguas,
la permanente marea que eleva hasta los brotes
el deseo de crecer hacia la vanidad celeste del cielo?
Amigo,
por eso:
permiteme vivir en el páramo verde de tus hojas,
en el laberinto que van formado las nervaduras silenciosas
de los ríos que corren con la invencible savia que te habita…
hasta dejarme los ojos llenos
de la vegetal transparencia
que visten tus racimos.
Copyright ©Gustavo Cavicchia.-Todos los derechos reservados
15/11/2008
A VivianneLago por su poesía
y por la tierra que nos une.
A Kit A otro mendocino que
escribe desde el talento.
Friday, November 14, 2008

Sempiterna
Por: Vicente Salvador Moreno.
-Vicente Moreno-(Chile)
Y… tendrás que esperar, más aún:
Por el oleaje, por el olor húmedo de los muebles,
por las compras sempiternas, sin nada que hacer.
Entelequia y cansancio; nosotros, antárticos y entumecidos;
La misma casa, amablemente frente al mar,
el mismo paisaje
tripula hoy mi canto:
¡Hoy, enfurecido!
¡Siento temor!
¿Tengo Miedo?
¡Aterrado, es la palabra!
Porque impulsas, pese a que lo sabes, con tus manos,
las mismas aguas saladas, con sus dactilares heridas.
¡Son Llagas de fuego!
¿Pero, a dónde fuiste a parar, dónde terminaste por huir?
Tú te diluiste, eras poco, eras nada, y yo…
Despegué con millares de gritos homicidas;
tragué, bebí y sorbí, la sangre inviolada.
Y te lance al olvido, como una piedra, cerro abajo.
Sunday, November 9, 2008
Sunday, November 2, 2008
El desdoblar de las campanas.
Carlos Aristy
(Poeta Dominicano)
Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.
Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.
Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.
Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.
Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...
22 de Agosto de 2008.
Carlos Aristy
(Poeta Dominicano)
Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.
Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.
Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.
Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.
Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...
22 de Agosto de 2008.
POEMA DE.LIGIA CALDERÓN ROMERO DE COSTA RICA.
Bisturí en mano,
conciencia maniatada.
¿Soledad qué miras?
¿Te vistes con las penas ajenas?
Resultado!
Carcinoma basocelular de gran renombre.
Tiembla el nervio,
traje verde,
zapatillas a la rodilla,
fría sala,
llora la jeringa
y el músculo gime
sus notas sin acordes.
Despierta la malicia.
Incertidumbre!
amargos cristales
resbalan por las mejillas.
Amenaza el bisturí.
Acto seguido
cumple su amenaza,
el tibio vino añil
derrama por la mejilla,
aguja e hilo en mano
listo, éxito total
puede ir a casa.
Bisturí en mano,
conciencia maniatada.
¿Soledad qué miras?
¿Te vistes con las penas ajenas?
Resultado!
Carcinoma basocelular de gran renombre.
Tiembla el nervio,
traje verde,
zapatillas a la rodilla,
fría sala,
llora la jeringa
y el músculo gime
sus notas sin acordes.
Despierta la malicia.
Incertidumbre!
amargos cristales
resbalan por las mejillas.
Amenaza el bisturí.
Acto seguido
cumple su amenaza,
el tibio vino añil
derrama por la mejilla,
aguja e hilo en mano
listo, éxito total
puede ir a casa.
Saturday, November 1, 2008
A UN POETA SAJÓN
Jorge Luis Borges
Tú cuya carne, hoy dispersión y polvo,
pesó como la nuestra sobre la tierra,
tú cuyos ojos vieron el sol, esa famosa estrella,
tú que viniste no en el rígido ayer
sino en el incesante presente,
en el último punto y ápice vertiginoso del tiempo,
tú que en tu monasterio fuiste llamado
por la antigua voz de la épica,
tú que tejiste las palabras,
yú que cantaste la victoria de Brunanburh
y no la atribuiste al Señor
sino a la espada de tu rey,
tú que con júbilo feroz cantaste,
la humillación del viking,
el festín del cuervo y del águila,
tú que en la oda militar congregaste
las rituales metáforas de la estirpe,
tú que en un tiempo sin historia
viste en el ahora el ayer
y en el sudor y sangre de Brunanburh
un cristal de antiguas auroras,
tú que tanto querías a tu Inglaterra
y no la nombraste,
hoy no eres otra cosa que unas palabras
que los germanistas anotan.
Hoy no eres otra cosa que mi voz
cuando revive tus palabras de hierro.
Pido a mis dioses o a la suma del tiempo
que mis días merezcan el olvido,
que mi nombre sea Nadie como el de Ulises,
pero que algún verso perdure
en la noche propicia a la memoria
o en las mañanas de los hombres.
Jorge Luis Borges
Tú cuya carne, hoy dispersión y polvo,
pesó como la nuestra sobre la tierra,
tú cuyos ojos vieron el sol, esa famosa estrella,
tú que viniste no en el rígido ayer
sino en el incesante presente,
en el último punto y ápice vertiginoso del tiempo,
tú que en tu monasterio fuiste llamado
por la antigua voz de la épica,
tú que tejiste las palabras,
yú que cantaste la victoria de Brunanburh
y no la atribuiste al Señor
sino a la espada de tu rey,
tú que con júbilo feroz cantaste,
la humillación del viking,
el festín del cuervo y del águila,
tú que en la oda militar congregaste
las rituales metáforas de la estirpe,
tú que en un tiempo sin historia
viste en el ahora el ayer
y en el sudor y sangre de Brunanburh
un cristal de antiguas auroras,
tú que tanto querías a tu Inglaterra
y no la nombraste,
hoy no eres otra cosa que unas palabras
que los germanistas anotan.
Hoy no eres otra cosa que mi voz
cuando revive tus palabras de hierro.
Pido a mis dioses o a la suma del tiempo
que mis días merezcan el olvido,
que mi nombre sea Nadie como el de Ulises,
pero que algún verso perdure
en la noche propicia a la memoria
o en las mañanas de los hombres.
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